El Manifesto Insomne

manifesto-insomneNo escuches a los demás. Ignóralos. El mundo está lleno de gente que dirá que tu idea no va a funcionar, que no es más que un sueño y que las empresas que triunfan tienen mucho dinero y una receta secreta del éxito… así que lo mejor que puedes hacer es seguir trabajando duro para otro, esperado a que llegue la ocasión, a que llegue tu momento ¿no?.

 

Pues tengo malas noticias: tu momento no va a llegar. Tu momento ya ha llegado. Si, hay una terrible crisis que está devastando el mundo, poniendo patas arriba el orden establecido y derribando algunas de las empresas más reverenciadas… lo que en realidad son estupendas noticias para ti, que crees que se pueden hacer de otra forma las cosas. Las reglas de antaño ya no sirven, hoy en día una pequeña y valiente empresa con hambre y voluntad para cambiar el mundo puede hacerlo. La clave no es intentar ser mejor que los demás. La clave es ser diferente.

 

Tu tienes una idea, algo que desde hace algún tiempo está royendo un rincón de tu mente… ¿Deberías dejarlo todo y lanzarte en pos de tu sueño?. Si, sin dudarlo. ¿Qué es lo peor que te puede pasar?. Pero ten claro que los sueños no se cumplen porque sí. No va a ser fácil. Los sueños se hacen realidad trabajando duro, pero sobre todo, trabajando inteligentemente, y poniendo toda tu pasión en lo que haces. Trabajar 1.000 horas al mes no sólo no te ayudará a tener éxito con tu idea, sino que con toda probabilidad acabará contigo por el camino. ¿Tiene sentido morir construyendo tu sueño?.

 

Ha pasado ya la época donde la clave para triunfar era trabajar más duro y más tiempo que los demás. Esa vía se ha agotado porque ya no es algo diferencial. Lo hace todo el mundo. ¿Quiere eso decir que deberías "tomártelo con calma" y dejarte llevar?. Ni mucho menos. Quiere decir que el trabajo duro es sólo un ingrediente más, uno de los muchos ladrillos sobre los que debes construir tu empresa. La clave es tener muy claro que debes trabajar en las cosas correctas y pensar antes de actuar.

 

Por el camino te vas a encontrar a muchas personas negativas, gente de la que debes alejarte. Gente que te dirá que no se puede. Que otros ya lo intentaron y fracasaron. Que tu sueño seguramente ya se le ocurrió a otra persona. Que hoy en día están muy mal las cosas… y todo eso es cierto. Pero no los escuches. O mejor, escúchalos, interioriza bien cada una de sus palabras y utilízalas como combustible para poner a prueba una y otra vez tu proyecto.. pero no te dejes arrastrar. Donde ellos ven riesgo hay oportunidad. Lo peor que te puede pasar es que te equivoques persiguiendo tu sueño. ¿Cuál es la alternativa? ¿El fracaso? ¿La vida que llevas ahora, tranquila y aburrida?. Lo importante del fracaso es que te hace más fuerte, te enseña a levantarte tras cada caída. A ver el lado positivo de lo que has aprendido. A crecer.

 

En este nuevo mundo la clave ya no es la planificación. Quizás lo fuera hace 5, 15 o 50 años, pero ahora no lo es. Es imposible prever qué pasará dentro de 3 años. De hecho es imposible prever qué pasara la semana que viene.. así que, ¿por qué preocuparse en planificar?. No me malinterpretes, no se trata de dejarlo todo al azar, se trata de comprender que la planificación no es ya una tarea anual, sino que es algo que sucede en cada minuto y con cada decisión que tomas. No es el mapa, es la brújula. Deja de intentar trazar el rumbo como si lo conocieras perfectamente. Nadie lo sabe. Mejor crea una empresa que sea capaz de cambiar su dirección y pivotar rápido. No una vez. Ni dos. Todos los días. El nuevo plan estratégico se llama “hacer que las cosas sucedan”.

En este nuevo mundo la clave reside en la ejecución. Una ejecución rápida, flexible, adaptable, y sobre todo, inteligente y frugal. Ese es el termino que modela nuestro futuro: frugalidad. No se trata de no usar recursos, ni de ser "barato". Se trata de diseñar cada tarea con los recursos absolutamente necesarios y con la simplicidad en mente. La perfección, como decía Saint-Exupèri, sucede cuando ya no hay nada más que quitar… porque en este mundo lleno de navajas suizas multiusos, de productos con cientos de funciones que nadie usa el secreto es la simplicidad. Y la velocidad. No lo olvides.

 

Habrá muchos que te dirán que la única métrica del éxito es cuánto factura tu empresa. Que o creces o mueres. El tamaño lo es todo, ¿no?. Una buena empresa es una empresa eficiente, ¿no?. En absoluto. El tamaño depende. La eficiencia es tu principal enemiga. El día que te descubras pensando más en la eficiencia que en tu cliente o en tu producto, será el principio del fin. Puede que tarde años, pero llegará. No nos podemos permitir el lujo de crear bien engrasadas maquinarias diseñadas para producir eficientemente…

 

Este nuevo mundo necesita un poco de caos, un poco de entropía en todas las organizaciones para que alimente su flexibilidad y capacidad de adaptación. Una organización estática y eficiente es una organización muerta, donde la creatividad y las ideas diferentes son perseguidas…¿al fin y al cabo, hay algo menos eficiente que la innovación?. No, la organización que triunfará en este nuevo mundo es una organización líquida, que se define por sus personas y capacidades, no por sus cargos, y que condena la burocracia y celebra la diversidad. Una empresa donde lo que importa no es cuanto trabajas, sino lo que consigues. Donde la clave es crear cada día. No es una organización fácil de dirigir… pero nadie dijo que fuera fácil.

 

Y el centro de este nuevo mundo es el cliente. La auténtica raison d’être de tu empresa. Un cliente diferente, informado, voluble e inteligente que no se conforma. Que ya no se traga los cuentos. Así que mejor deja de decirle qué le debe gustar, cómo debe usar tu producto y cuáles son sus necesidades… y escúchalo. Pero de verdad. Intenta ir más allá. Deja de empeñarte en encajarlo en un segmento, en construir para él lo que tu crees que quiere, y trabaja a su lado para hacer realidad lo que realmente quiere. Si, claro. Eso se lleva haciendo desde que el mundo es mundo. Desde que existe el marketing, ¿no?. ¿Seguro?. Yo creo que no.

 

Si hay una clave, es que no hay claves. Todo lo que has leído son sólo ideas, pequeñas semillas que pueden crecer en tu cabeza, tuyas y de nadie más. Son los pilares sobre los que crear tu futuro. Así que cuestiona lo que creías. Borra lo que sabes. Olvida tus valiosas lecciones sobre marketing, logística o producción. Si, son necesarias… pero ya las sabes. No pasa nada porque las dejes un rato de lado. Acuérdate de cuando eras un niño, cuando te atrevías a pensar de verdad. Nada te limitaba. Todo era posible. Pues tengo noticias para ti: TODO ES POSIBLE. Lo único necesario es que te lo creas. Puedes. No lo olvides. Y lo mejor, hay más como tu. Muchos. Y nos estamos organizando.

¿TE HA GUSTADO EL ARTÍCULO?

Recibe los mejores contenidos sobre modelos de negocio, startups y el nuevo management. Tu email jamás será compartido con nadie. 

Puedes darte de baja cuando quieras con sólo 1 click
email

16 comentarios en “El Manifesto Insomne

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Tienes mucha razon Javier ; nos pasamos meses hablando de estrategia, haciendo planes de negocio que aveces no se cumplen y creyendo que somos capaces de adivinar lo que sucederá . Adivinar como se comportarán tus clientes es como asumir que encestarás sin tener ningún obstáculo. Debemos corroborar nuestras creencias sobre el mercado, el producto, el problema y la solución aportada. Testear, insistir y volver a testear hasta que tus visiones se hagan realidad. Realmente es el prueba-error de toda la vida mediante iteraciones.

    • Si, creo que al final el único juez válido es el mercado, así que llevemos lo antes posible nuestro proyecto al mercado para poder empezar a rectificar :-)

  3. Tienes mucha razón, y mientras leía tu post, he recordado frases como “está todo por hacer”, “hay que saber desaprender lo aprendido”, “el cliente siempre lleva la razón”, “como no hay nuevos clientes, hay que conservar los que se tienen”, etc.
    Es verdad toda empresa tiene que ser flexible y saber adaptarse a los cambios. Ya sabemos lo que pasó con los dinosaurios… eran grandes y nada adaptables a los cambios.

  4. De verdad Javier, muchas gracias por este post, pues somos muchos los que necesitamos ver escrito aquello que ronda nuestras cabezas y que sin embargo nadie parecer querer aceptar o apoyar… Todo ha cambiado y llega la hora de los valientes, pero no es fácil explicar a tu entorno que no vas a buscar trabajo (y que incluso temes que te llamen para tener alguna entrevista) porque quieres volcarte en tu propio proyecto, porque crees en él y sobre todo porque estás ilusionado y te encanta entregarte a él a cada momento del día. La mejor opción que tengo es que mi idea llegue a materializarse y siga evolucionando, pero lo “peor” que puede pasar es haber acumulado una experiencia extremadamente valiosa y que seguro que en algún momento acabaré amortizando, sobre todo a nivel personal.
    Un saludo y mucho ánimo a todos aquellos que estamos en similares circunstancias :D

    • Gracias Natalia!! Al final es como dice la frase: “El dia que trabajes en lo que te gusta, dejarás de trabajar”. La decisión es complicada, y hay que pensar muy bien sus implicaciones… pero si te lo pide la barriga, hay que hacerle caso :-)

  5. Velocidad. Dichoso término. En muchísimos casos confunden tu acepción con la del desarrollo “rápido”, es decir, el retorno. Y ahí es cuando empiezan a olvidarse cosas: planificación, flexibilidad, clientes…Después de tener una pequeña “desilusión” con el PFC, leer esto me reafirma la idea que tengo: desarrollarla.

    Sigo tus pasos desde Alemania. Fuerte abrazo amigo!

    • Siento lo que haya pasado con el PFC Nacho, pero no lo dudes, alguien con las cosas claras y con valor para desarrollar su idea es imparable… Saludos y suerte por Alemania!

  6. ¿Y que hace alguien de 19 años sin ninguna titulación específica? ¿Tiene alguna posibilidad de emprender o para esa persona si que se queda solo en un sueño? Un saludo y gracias, esta genial la web.

    • TODOS tenemos la posibilidad, Misa. Solo que a los 19 es mas dificil, no por la titulación pero si por la falta de experiencia…pero eso no quiere decir que no puedes. Eso sólo quiere decir que cometeras en tu propia empresa los errores que hubieras cometido trabajando para otro.

      Mi consejo es que te enfoques en un problema que conozcas y que te “pique”

      • Tienes razón con lo de la falta de experiencia y además, he de añadir falta de conocimiento TOTAL sobre el tema. Y bueno aquí estoy, intentando aprender todo lo que pueda en mis horas libres. Gracias por tomarte el tiempo de responder, un saludo :)

  7. Pingback: ¡Levántate y emprende! - Emprendoteca

  8. Realmente Genial como muchos de tus posts , y con muchas cosas que tener en cuenta al momento de emprender ! Mis felicitaciones Javier, todo un Capo en la materia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *