Nos hemos vuelto locos. Hemos cambiado una moda por otra sin entender lo importante. Antes los emprendedores no podían hacer nada sin seguir religiosamente los pasos de un business plan…y ahora no eres emprendedor si no eres adepto de una de las nuevas religiones: que si lean startup, que si design thinking, que si modelos de negocio… absurdo.
Alguno pensará que el que se ha vuelto loco soy yo, dado que muchas de esas filosofías (lean startup, customer development…) representan buena parte de mi forma de trabajar… pero no, no me he vuelto loco, sino todo lo contrario. Quiero apelar a ese olvidado sentido común que nos hace distinguir entre lo que es moda y lo que realmente aporta valor. Quiero apelar a tu criterio.
Porque cada vez me encuentro con más emprendedores que, como todo nuevo converso, abjura de su antigua religión y sigue devotamente todos y cada uno de los pasos de la nueva sin siquiera soñar el cuestionarla. Son personas que han sustituido la práctica de los a menudo perversos planes de negocio por la de lean startup, por ejemplo… y aunque es un cambio absolutamente beneficioso, no han entendido la base: la clave es que no hay respuestas en tu despacho, ni en tu libro de lean startup ni en el de generación modelos de negocio. Sólo hay preguntas que tiene que contestar tu mercado, y la única forma de llegar a él es con trabajo duro y arriesgándote.
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Cada proyecto es único, y por tanto cada una de estas filosofías tiene algunos elementos absolutamente positivos y otros que son absurdos para TU proyecto… porque es imposible hacer metodologías que sean perfectas en todos los casos. Que al final debemos “quedarnos con la música y no con la letra”, con los principios que subyacen en dichas filosofías.
Es natural que, en momentos de absoluta incertidumbre como los que preceden al nacimiento de una startup busquemos una guía, un camino que nos ayude a encontrar nuestro sitio en el mercado… pero desgraciadamente no hay mapas detallados. Solo guías para construirte tus propios mapas… y raramente encontrarás la verdad en una sola de las guías. Léelas todas, interiorízalas, pásalas por el filtro de tu propia experiencia y sentido común, y sólo entonces aplícalas… pero no como un operario descerebrado que sigue una lista de pasos guiado por una fe ciega, sino entendiendo los «qué» y los «por qué» y no obsesionándote con los «cómo». Con una sana dosis de escepticismo.
Utiliza tu sentido común, quédate con lo que a ti te valga… y desecha el resto.
Y no te escudes en la metodología. Antiguamente los emprendedores se escondían tras el business plan, dedicándole semanas o incluso meses a algo que, más allá de la necesaria reflexión era una excusa para retrasar el terrorífico momento, el de confrontar su idea con el mundo real. Y ahora sucede algo similar, miles de microexperimentos para validar todas y cada una de las hipótesis del modelo de negocio, por nimias que estas sean… todo con tal de no lanzarse. Pues eso no es Lean Startup. Eso es miedo, es algo natural con lo que vamos a tener que convivir… así que mejor acostúmbrate a él.
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Si os habéis dado cuenta, yo no suelo hablar mucho de ellas, ya que no sigo ninguna al 100%. He creado mi propia metodología cogiendo lo que me parece práctico de cada una (y hay muchísimas más que las 3 imperantes) y desechando lo que veo poco aplicable, y sobre todo tamizando el resultado a través de mi experiencia y sentido común… y aún así en cada nuevo proyecto tengo que reenfocarla y evolucionarla.
Y es que en mi experiencia en todas y cada una de las «biblias” hay muchas grandes ideas y verdades, pero también planteamientos que o son muy específico para un sector (intenta aplicar lean startup tal cual en el sector de la biotecnología), apropiados sólo para determinados mercados (B2B p.ej.) o incluso válidos para realidades diferentes (como las de USA).
De vez en cuando me encuentro algún zelote, algún converso radical que me acusa de herejía ante sus dioses, los creadores de esas metodologías y me intenta lapidar (¡metafóricamente, de momento!)… cuando la mayoría de esos “gurús” precisamente por lo que se han distinguido es por cuestionar las verdades establecidas, la forma tradicional de hacer las cosas y buscar su propio camino. Extraño.
Así que da un paso atrás, aplica una buena dosis de sentido común y cuestiona lo que realmente tiene sentido en tu proyecto y lo que no. Sé escéptico con todos los que hablamos sobre lo que hay que hacer y lo que no, empezando conmigo. No nos hagas caso a pies juntillas, filtra lo que a ti te sirve de lo que no, experimenta y quédate con lo que valga… y sobre todo, sal al mercado, al mundo real y ponlo en práctica. Porque las tonterías y teorías esotéricas no suelen sobrevivir al contacto con la dura realidad.
¿QUÉ OPINAS?

Estoy totalmente de acuerdo, al final las metodologías son «guias», hay conceptos que te pueden servir para un sector en concreto y para otro no, incluso proyectos en los que te pueden servir y otros no.
Al final todo el mundo es diferente, nadie trabaja exactamente igual que el de al lado y lo importante es que cada uno se cree su propia metodología «a medida». No hay que ser talibanes de una metodología u otra, sino utilizar lo bueno y válido de cada una para desarrollar mejores proyectos.
Ah! Se me olvidaba! y currar, currar y después currar ese es el ingrediente fundamental del éxito
Gracias por tu comentario Jorge! Yo entiendo que a mucha gente conocer estas metodologías les ha salvado «la vida», pero hay que tener sentido común y no pensar que son perfectas y buenas para todo.
Son 1000 veces mejor que lo anterior, pero la clave es tener criterio y como dices currar. Mucho!
La mejor opción suele ser planificar, ejecutar, currar como un loco, medir y volver a empezar
Totalmente de acuerdo, la clave es la ejecución.. y eso implica currar y currar! :-)
Hola Javier,
Muy interesante tu post. Has emprendido alguna vez? Has fracasado emprendiendo?
Yo si, y te digo que estas teorias no son una moda. Es una realidad. 1 año creando algo q nadie queria…hoy soy capaz de validar ideas en semanas. Conozco cientos de casos de gente que despues de haber fracasado, piensa exactamente como yo… y hoy lideran proyectos de exito. Estamos en un nuevo entorno, nuevas formas de hacer las cosas, de optimizar. Aprovechemoslo!!
Hola Luis!
Si.. y si.
Pero el post de lo que habla no es de si son buenas o malas, si sigues el blog te habrás dado cuenta que yo las uso como base metodológica… y si, mejoran de forma importante las probabilidades de éxito. Pero no son perfectas.
Yo creo que cada uno debe encontrar su propio camino, utilizar lo realmente práctico de cada una y no seguirlas de forma compulsiva. Hay cosas en cada una maravillosas… y otras que no.
Saludos!
Me encanta que se pida reflexión frente a las modas. Es cierto que las teorías no son una moda, pero hay que pensar sobre lo que dicen y cómo y cuanto debes aplicar de esa teoría.
Estoy aburrido de gente que pasa de un sistema a otro después de leer el último best seller sobre management sin reflexionar sobre las implicaciones ni las consecuencias, y cuando pides que se medite un poco sobre algunas cuestiones su respuesta es que lo pone en el libro.
Teorías bien implementadas bien. Teorías implementadas solo porque a otra empresa le han funcionado mal.
Totalmente… el management en muchas ocasiones está guiado por las modas, y eso lleva a aplicar cosas que no tienen sentido. Y así vamos :-)
Nada más cierto que lo dicho ahora. En la vida, en lo personal, en los negocios, en el deporte, en la barra del bar…, hay dos tipos de personas: los ideólogos y los que se arremangan.
Los ideólogos a su vez están divididos en dos: los bienintencionados y los perversos.
Los que se arremangan son los ejecutores de las ideas. Aquellos que en Ley se llaman «colaboradores necesarios».
Estos se dividen en dos: los de fe ciega en el ideólogo y los que ponen en práctica la idea.
Luego hay combinaciones entre ambos perfiles:
El ideólogo que cree firmemente que el que puso la idea en práctica es un plagiador.
El que puso la idea en práctica y se atribuye su creación.
El ideólogo que busca el colaborador necesario para la ejecución de su idea y lo desprecia…
Hay otros personajes alrededor, los que ni idean ni ejecutan. Sólo protestan, están cabreados con todo y contra todo, son infelices y contaminan lo que tocan.
En fin, los vagos emocionales y laborales.
Si tienes una idea, ponla en práctica o véndela.
Si crees que una idea es buena, cómprala y ejecútala.
Pero sobre todo, no seas vago, curra, curra y curra.
Me ha encantado la clasificación! Los ingleses los llaman «Thinkers» y «Doers» :-)
Javier,gracias por el apoyo a la idea. Desde luego si algo tienen los ingleses es que para cada cosa, por insignificante que sea, tienen una denominación clavada.
Muy buen post. Tienes que tener claridad de miras para evaluar las sugerencias y adaptarlas a tu propio caso.
Del Lean Startup me gusta mucho que el aprendizaje sistemático, que se centre en eliminar el desperdicio de recursos y que no tenga miedo a llamar a las hipótesis por su nombre (créeme, en empresas establecidas no podías ir hablando de hipótesis y experimentos tan alegremente).
Pero también creo que vale la pena construir algo aunque no estés 100% seguro de su éxito, porque en ese proceso de construcción también vas a aprender muchísimo. De poco vale tener perfectamente especificada la killer app que todo el mundo va a querer si no eres capaz de desarrollarla, probarla, distribuirla y mejorarla con suficiente agilidad.
Y creo que ambas son estupendas, y han supuesto realmente un antes y un despues en el emprendimiento… pero a veces hay que utilizar nuestro propio sentido común y quedarnos con lo que realmente aporta
Entonces ¿ahora tengo que seguir lo que dices? ¿o tengo que ser crítico con lo que has comentado?
Jeje, bromas a parte, buen post, estoy muy de acuerdo.
Jaja, tienes que usar tu sentido común y decidir una cosa u otra! ;-)
Gracias!!
Buenísimo. Totalmente de acuerdo.
La mejor teoría, para una startup, o para una empresa en marcha ante cualquier cambio, debería ser, como comentas en el post, el sentido común. El sentido común es el que debería decirnos que no existe una única teoría buena, que como comentas, lo mejor es la integración de muchas teorías diferentes, aplicando en cada caso (todos son distintos), lo que el sentido común y nuestro conocimiento nos marque. No existen reglas de 100% éxito.
Nosotros en nuestra empresa hablamos con nuestros clientes de dos dimensiones: T (dimensión técnica de las cosas) y H (dimensión humana). Todo, en el ámbito empresarial, tiene una dimensión T y una dimensión H. El caso es que ante lo desconocido intentamos siempre agarrarnos fuertemente a una «T», intentando que sea la «técnica» las que nos proporcione el éxito, cuando en realidad, una T sin H, no sirve de nada o de casi nada, y mucho menos cuando de innovar se trata.
Enhorabuena por el post y por el blog en general
Muchas gracias Carlos! :-)
Me gusta el concepto T+H, y como dices, el H está tan lleno de incertidumbre que vamos a la T porque nos parce más tangible :)
Estoy de acuerdo. Hay un problema que no es exclusivo de lo emprendedor sino que afecta a toda la sociedad, y es el ‘seguidismo’, la falta de escepticismo, el poner en cuestión los dogmas haciéndose las preguntas adecuadas en definitiva. Todo ello hace que la moda (la forma) siempre sea más importante que el fondo de las cosas a la hora de tener repercusión en los medios e incluso en las redes sociales.
Si, que fue del criterio propio? La gente ya no cuestiona lo que le comentan los demás… no se el motivo ni si realmente alguna vez fue diferente, pero esa fe ciega en lo que dicen unos y otros me parece peligrosísima!
Gran aportación. Yo estoy emprendiendo y también tenía esa sensación pero no me atrevía a cuestionar las «verdades absolutas» de estos métodos. Gracias por ayudarme a confirmarme en mis sensaciones.
Hola Luis! Pues está claro que tienes que hacerle más caso a tu «barriga» :-)
Gracias por el post,
normalmente trabajo para empresas consolidadas en procesos de innovación o evolución. Yo no lo veo como una moda sino como un descubrimiento. Hemos descubierto que con las herramientas y la secuencia del Design Thinking podemos guiar procesos con personas que precisamente temen la incertidumbre y a las que les da todavía más seguridad el «informe de la consultoría al uso que no me leo nunca» que la práctica, el hands on.
Tengo un perfil creativo y la incertidumbre, el estar perdida, el volver a hacer y al final encontrar es algo que no me produce ansiedad, lo entiendo. Pero esa soy yo y contagiarlo a las personas porque yo sí puedo no funciona. SIn embargo si hablas de creatividad con una estrcutura comprensible de fondo: hay pasos, hay camino, hay medios… esto facilita y abre la mente de las personas con las que trabajo (bueno, a veces hay que currarselo bastante ;).
Estoy de acuerdo contigo (porque lo practico) en no aplicar los procesos de manera ortodoxa. Es aburrido, repipi y además hay siempre un contexto muy concreto al que vas a tener que adaptarte. Hay que mezclar modelos, reinventarlos, adaptarlos a la situación y ahí no hay más que tu sentido común, como tú lo llamas, o tu arte como lo diría yo. En cualquier caso es aprendizaje que parte de la experiencia y eso pase lo que pase te va a hacer aprender más que cualquier cosa.
Hola Begoña,
tu lo has dicho, se trata de herramientas que sirven para guiarnos, no de manuales. Como tu dices se trata de explorar, de contagiar, de descubrir… algo en lo que una metodología nos puede poner un contexto, pero no darnos los pasos exactos.. no crees?
Gracias por el comentario!!
Hola Javier,
Enhorabuena por tu blog, estas inspirando a mucha gente. Totalmente de acuerdo con este post, las respuestas están fuera. Sigo tu blog desde hace unos meses, coincidiendo con el descubrimiento de estas herramientas que me están ayudando a la reflexión y a ser mucho más concreto y rápido en el desarrollo de nuevas propuestas y en la revisión de las actuales de mi empresa.
Ayer asistí en Zaragoza a tu taller de modelos de negocio y tuve la oportunidad de conocerte en persona. Sigue ayudándonos así.
En la audiencia del taller y no se si tambien lo verás por el seguimiento de tu blog me preocupa la falta de emprendedores más «senior» que son los que ahora dirigen las empresas con mayores dificultades. El enfoque hacia las startup y los emprendedores jóvenes es genial, es necesario el cambio generacional, pero mientras se crea por otro lado se destruye, es una pena. En empresas a las que les quedan lejos los inicios y con una cultura ya establecida todo esto resulta más difícil. Sino lo has hecho ya podias hacer un post sobre ello. ;-)
Repito mis felicitaciones por el blog, y ahora voy a seguir currando.
Saludos,
Hola Jesus! Muchas gracias, me hace ilusión que lo que escribo sirve para ayudar! :-)
Sin duda estoy de acuerdo contigo, pero desafortunadamente hay muchos «senior» que piensan que todas estas cosas son «tonterías de consultores» y que nadie los va a ayudar… cuando en mi opinión ellos son/deberían ser la clave. Hay mucho que aprender entre ambos mundos!
Gracias por comentar!
[…] Las nuevas filosofías de emprendimiento son estupendas, pero no son una Biblia ni un mapa que seguir ciegamente. Aplica tu sentido común, quédate con lo que te valga y desecha el resto. […]
Buen post. Aprovechando que el Pisuerga pasa por las viñetas (son de Hugh Macleod)…. recomiendo su libro «Ignora a todos y otros 39 consejos para desarrollar tu potencial creativo», habla del emprendimiento, la creación y va un poco en la línea de este post. A mí que estoy creando una empresa online de camisetas me ha parecido muy, muy interesante y veliente. Invitados estáis.
Ya que te pones cito al autor de las viñetas (ejem, ejem…) http://gapingvoid.com/
Si lo haces, hazlo bien amigo mio: es Hugh McLeod como dice Javier, de quien escribí hace unos dias https://javiermegias.com/blog/2013/02/ignora-a-todos-38-reglas-para-la-creatividad-de-hugh-mcleod/. Dicho esto, tienes razon! :-)
Si, Javier.. soy gran fan de el (de hecho tengo varios cuadros originales suyos.) y Si, el Ignora a todos es genial, como decía escribí sobre el hace unos dias https://javiermegias.com/blog/2013/02/ignora-a-todos-38-reglas-para-la-creatividad-de-hugh-mcleod/
Gracias!
Gracias, no vi aquel post, acabo de leerlo ahora. Me alegra ver que leo cosas buenas (por desgracia no siempre). Gracias por compartir tus conocimientos con los demás, nos da alas.
Hola Javier,
Yo creo que muchas veces el problema es que al principio de empezar un proyecto se pierde el foco y se va arrastrando durante el desarrollo del proyecto, cuál efecto bola de nieve.
Yo no soy emprendedor, de momento soy un currante que espera tener un colchón para poder ponerme por mi cuenta.
Basándome en mi experiencia, he visto como la gente que ha tenido una idea ha estado más preocupada en:
• aprenderse todos los nuevos conceptos del «mundillo».
• autodenominarse emprendedores (término, que en mi opinión, lo deben decir sobre ti, no imponértelo tu mismo).
• apuntarse a todos los saraos relacionados con startups.
• darse a conocer todo lo posible en las redes sociales.
• dedicar más tiempo a predicar y dar lecciones sobre su modelo de negocio.
Que centrarse en desarrollar y obtener los frutos de su idea.
Obviamente todo es necesario y beneficioso en su justo equilibrio, pero si estas más pendiente de los factores externos que de focalizar en desarrollar tu idea al final simplemente vendes humo.
Yo una pregunta que haría a todos estos gurús después de un par de años es que ¿cuánto dinero han facturado realmente?
Quizás exagere porque tenga una visión externa, pero he visto muchos casos cortados por el mismo patrón, y muchas veces la solución pasa por currar más, no perder el foco y ser más humilde.
Hola Alberto, completamente de acuerdo… hay mucho de moda, y de etiquetas.
Terror me da la cantidad de emprendedores que se dedican a ir a saraos y no a pelear con clientes, proveedores y sobre todo, a sudar. Yo siempre digo que emprender es un estado (estas emprendiendo), y que uno puede ser emprendedor cuando ha montado varias empresas y no antes.
Respecto al foco, mañana publico precisamente sobre eso ;)
Gracias por un post muy interesante.
Yo creo que las teorias son buenas porque sirven para el orden mental y poner pautas, pero los negocios no salen si no pisas «la calle» si no empatizas con los posibles y deseados clientes y hablas con la gente para que opine y diga lo que ve y no ve, y si entiende tu modelo de negocio.
El Sentido común y tu feeling y experiencias previas te ayudan en el camino.
Gracias Javier.
Me he tomado la libertad de comentarlo en mi facebook page http://www.facebook.com/Ippae
Gracias por compartirlo Inma!! A ver si entre todos conseguimos que la gente use su criterio :)
[…] Las nuevas filosofías de emprendimiento son estupendas, pero no son una Biblia ni un mapa que seguir ciegamente. Aplica tu sentido común, quédate con lo que te valga y desecha el resto. […]
Muy buena entrada, Javier. Pero que muy buena. De hecho, sólo hay que ver la cantidad de comentarios.
Personalmente me declaro muy fan de provocar el «desastre controlado», es decir de hacer cosas, muchas cosas, muy baratas, de ir comprobando hipótesis, de ir aprendiendo… Hay que hacer más, y pensar después.
El problema es que PENSAMOS ANTES, y queremos anticipar cosas que son impredecibles, De ahí los batacazos.
Muy buena, Javier. Muy buena.
Gracias Florencio, sobre todo viniendo de ti! :-) Me ha gustado eso del «desastre controlado»!
Hola Javier! Buen llamado de atención y reflexion. Justamente esta semana anduve preguntando sobre el aprendizaje de las metodologias que comentas, porque veo en estos metodos, una ventana hacia algo concreto (no dije seguro, sino concreto)
Es como pintar (que es lo que hago como pasatiempo) viene la idea, la bajo a papel, la mejoro poniendo y sacado lineas, hasta que paso a la pintura: ¡disfruto! PERO continuo poniendo y sacando colores…
…Pintar no es una tecnica, pero se alcanza muchas veces, apoyandose en la tecnica.
Fanáticos los hay en todos los ambientes y justamente existen, porque tienen miedo (terror) al fracasar. Paradójicamente cada uno de estos libros de metodologias, comienzan siempre con «de cada 10 startup 8 fracasan» y obviamente nadie quiere ser parte de la lista de fracasados, aunque después digan que del fracaso se aprende… (¿callejón sin salida?)
Me considero un «Tecnopata» pero con sentido común, la tecnica es una baston, una herramienta mas, y si bien estoy de acuerdo con lo que decis, agrego que hoy no puede dejarse libre a la intuición una idea con vistas a TU futuro. Creo que tiene que examinarse bastante, hasta que cierre y después, si jugar.
Saludos
Pues creo que exactamente esa es la clave. Esas metodologías son GENIALES pero hay que interpretarlas, y hay que hacer «los deberes» antes de tirarse a la piscina… pero no tirarte porque la metodología lo diga y aunque tu veas que está vacia :-)
Javier :
Sigo tu onda hace tiempo,compartimos frecuencia y practica.
Acertada piedra en la sopa : «The Holy Church of Business Model» de la cual soy miembro en origen y activo, necesita menos BUZZ y periodicas buenas dosis de descreimiento.
Lo sustancial son los FUNDAMENTOS compartidos de descubrimiento innovador, basado en lo que encuentras en la acción emprendedora/transformadora,siendo la CAJA DE HERRAMIENTAS (multiples y abiertas) el medio y el LIENZO un lenguaje básico compartido.
Lo demás es ARTESANIA,cada uno la suya basadas en la propia experiencia e hibridación de perspectivas y CONTEXTO de tipologia de empresas, cultura y lugar.
El sentido común es pre-condición y los limites los estamos construyendo muchos en muchos sitios.
«Be lean»= Cero desperdicios,incluidas las tonterías
Enhorabuena por abrir brechas.
Cordiales saludos.
Fernando, me alegra saber que compartimos enfoque! :-)
Gracias por el comentario, y sobre todo, por cada palabra en mayusculas
Me esncantó!
Estamos ante un panorama cambiante del que en muchos aspectos nadie sabe casi nada y solo hay un test de acierto u error …. salir a la calle y experimentar… y esto requiere valor, acción y sobre todo dos cosas (en mi opinión) trabajar duro y ser muy amable con la gente que encuentras en el camino.
Felicidades y gracias por recordarnos lo básico.
Gracias Ramon!! :-)
[…] Si te interesa esta #tsNews!, sigue leyendo … […]
Muy buenas!
Ciertamente, Javier, ya no me sorprende que trates estos temas con tanto realismo y certeza. Parafraseando a un buen amigo, «a los genios ya se les espera que hagan eso cada día.». Eso sí, me encanta! :)
Dicho esto, paso a dar mi opinión al respecto de varios temas:
1. Lo de arriesgarse: no me gusta esa palabra. Tiene demasiadas connotaciones negativas para ser representativa de lo que realmente queremos decir. Arriesgarse no es NO pensar y hacer lo que tu corazón te dicte sino justamente lo contrario: informarte mucho, pensar bien lo que vas a hacer y luego ser consecuente (incluyendo adaptarse a lo que ocurra). Y además, hacer todo eso rápidamente!
2. Lo de tener que fracasar para ser emprendedor: para nada! Aquí da la sensación de que les estamos diciendo a todos ellos que «no hace falta que te lo curres mucho porque si fracasas hasta es bueno.» y no estoy de acuerdo.
Hay que luchar duro, duro, duro para NO fracasar. Normalmente ese proyecto que tienes en mente no te afecta exclusivamente a ti (mira a tu alrededor y sabrás a quién me refiero) y a esas personas les debes seriedad y esfuerzo. Entonces sí: si fracasas, a intentarlo de nuevo.
3. Y añado un tema que me parece súper relevante en este mundo: el primer objetivo.
Me refiero a que cuando empiezas con un proyecto te suelen salir un montón de cosas a hacer pero no nos planteamos que cada negocio, cada sector, cada mundillo tiene su propio PRIMER OBJETIVO. La clave, lo que realmente funciona aquí, lo que has de buscar desde el minuto 0. No es lo único que has de hacer pero sí lo que NO debes dejar de hacer.
Y para eso no hay nada mejor que tener contactos de confianza y experiencia en ese sector, hablar con ellos y preguntarles sin tapujos «¿qué es lo primero que debo conseguir?».
De ahí que sea importante que elijas bien tu sector porque, salvando algunas excepciones, es muy difícil triunfar en un sector del que no tienes ni pajolera idea ni conoces a nadie que la tenga.
Ánimos a todos, incluido a ti Javier!
Jaja, muchas gracias Ray! Respecto a lo que dices, yo lo llamo arriesgarse porque para mi lo otro es suicidarse :-)
El fracaso nunca es positivo, lo que es positivo es lo que se aprende de el… pero si no fracasas mucho mejor!
Lo del primer objetivo me parece la base, y tengo un post que en cuanto tenga un rato escribiré sobre eso y sobre su «reverso», «la única métrica que importa».
Gracias por tu reflexión :-)
Mil gracias a ti por tu trabajo y por currarte las respuesta uno a uno! ;)
Querido amigo.
Me ha encantado el post y estoy totalmente de acuerdo.
Creo que independientemente de la metodología, de las estrategias, de las «biblias» que cada uno utilice, la clave está en asumir el riesgo de equivocarse y de cagarla frente al reto de acertar.
Puedes ser muy de business plan, o devoto a los modelos de negocio, o super LeanFanTotal, pero si no te lanzas, si no arriesgas, si no practicas y te la juegas, todo eso no vale de nada.
La clave está en la venta. Hagas lo que hagas que vendas. Si no te mueves no vendes, si no te arriesgas no vended, si no apuestas no ganas.
De todos modos me confieso #CanvasFan y #LeanFan :))))
Enhorabuena por el artículo.
Si, y además no hay que quedarse con una sola cosa/idea/metodología… porque en la unión está la gracia :-)
Abrazos amigo!
Me ha gustado el post. Me han decepcionado los comentarios. Esperaba integristas que defendieran su religión. Es una lástima que seamos todos tan aburridos (y tan trabajadores)
Uy, Rosa! Es que esto de comunicarse por un chat no me deja saber si tu ironía va en serio o no … ¿Vas en serio o te va lo de provocar al personal? jejeje :)
Jajaja, es que tu buscabas polémica.. pues ya ves, somos unos aburridos :-)
Ray, conociendo a Rosa, un 50% de cada :-)