¿Entiendes el «trabajo» que necesita tu cliente?

Si queremos romper las reglas del mercado debemos entender el «trabajo» que realmente necesita resolver el cliente, lo que nos obliga a adoptar una perspectiva amplia del mismo…

Casa de madera en miniatura con figuras en compartimentos

Resumen

El cliente no compra un producto por sus características: lo “alquila” para resolver un trabajo en una circunstancia concreta; cambiar de “qué vendo” a “por qué lo necesita” amplía el negocio y evita que su identidad limite oportunidades. El análisis exige perfilar a alguien, observar contexto, importancia, frecuencia y frustración, y buscar comportamientos compensatorios que revelen soluciones incompletas. Después hay que revisar las dimensiones del sector, los sustitutos y aliados. Así se innova sobre utilidad y experiencia, como la pluma de insulina que reduce la interrupción cotidiana, cuando mejorar el rendimiento técnico ya no aporta valor percibido.

Para conseguir replantear nuestra posición en el mercado, a veces la mejor forma pasa por romper las reglas establecidas respecto a qué se ha considerado tradicionalmente importante para el cliente y qué no, y mirar un poco más allá, identificando oportunidades que otros han pasado por alto. Para ello, nada mejor que entender el auténtico “trabajo” que espera resolver el cliente con nuestro producto o servicio… verdadera clave de la proposición de valor de cualquier modelo de negocio.
 

Todo este planteamiento nace de la verdad (que una vez asentada en nuestra mente todos entendemos como “obvia”) que un cliente no compra un producto o servicio sólo para usarlo, sino lo “alquila” para que le haga un “trabajo” (del ingles job to do), es decir, le resuelva una necesidad… no necesariamente obvia.

Esto supone dejar de centrarnos en “lo que yo se hacer” para esforzarnos en comprender qué necesita mi cliente, el “trabajo” que cubre… es decir, entender el problema con una definición amplia.Este pequeño cambio de mentalidad es lo que ha conseguido que algunos actores, incluso en mercados saturados, hayan conseguido modificar sustancialmente su cuota de mercado, y actuado como base de negocios innovadores. Por ejemplo, el fabricante Black&Decker decía:

«Nosotros no vendemos máquinas de taladrar muy potentes y precisas… sino agujeros bien hechos»

Este sutil cambio de perspectiva permite entender a nuestros consumidores de forma más profunda, ofreciéndonos la posibilidad de satisfacer “trabajos” que hasta ahora no éramos conscientes que necesitan hacer. Es decir:

Debemos dejar de centrarnos sólo en QUÉ necesita nuestro cliente,
y entender POR QUÉ lo necesita»

Este cambio de mentalidad resulta muy complejo de adoptar para algunas compañías, ya que se autodefinen de forma muy estrecha, permitiendo que el grupo de servicios o productos principales se conviertan en su identidad… es decir, si tu servicio principal es una flota de camiones que transporta mercancías a lo largo de la geografía te defines como una empresa de transporte… ¿pero eres sólo una empresa de transporte o estás dando un servicio de logística?. Esta sutil diferencia semántica ayuda a evitar muchas de las barreras que solemos encontrarnos en nuestras organizaciones, los famosos “es muy interesante, pero aquí no nos dedicamos a eso”, y ayuda a dirigirnos a otras partes de la cadena de valor del mercado en el que operamos.

Sin embargo, si nos empecinamos en esa visión parcial y limitada, lo que acaba sucediendo lo describe magistralmente el refranero:

«Quien tiene un martillo en la mano, todo lo que ve son clavos..»

ANALISIS DEL “TRABAJO A HACER”

Para entender el trabajo para hacer, el estupendo libro “The Innovator’s Guide to Growth” nos propone abordar el análisis desde varias perspectivas:

  • DEFINICIÓN Y CONTEXTO: Lo más importante es identificar cual es el auténtico “trabajo” que el cliente quiere resolver alquilando nuestro producto o servicio.  Esto pasa por definir de una forma amplia el problema, aunque sin olvidar pensar en un cliente concreto. Yo suelo trabajar haciendo primero un perfil del cliente, incluso poniéndole nombre (“José es un médico que trabaja en el área de radiología del hospital X. Tiene 2 hijos y mujer, y vive en ..”.. más adelante veremos una técnica para hacer esto, el mapa de empatía).

    Tan importante (o más) que entender el “trabajo” que necesitamos resolver es comprender el contexto o circunstancia en el que el cliente pretende resolverlo… es decir, ¿donde está el cliente cuando usa el producto o servicio? ¿que está haciendo? ¿Como se siente? ¿Que problemas tiene?. Es aquí donde realmente se producen la mayoría de los “¡eureka!”

  • IMPORTANCIA: Aunque resulte obvio, hay que plantear la importancia relativa que tiene el “trabajo” para el cliente, ya que si no es especialmente importante posiblemente no esté dispuesto a buscar una alternativa… o pagar por ella.
  • FRECUENCIA: Si no lo tiene cubierto pero la frecuencia con la que ocurre el “trabajo” es baja, es posible que le parezca aceptable utilizar un producto o servicio compensatorio (explicado más adelante) que, aunque no resuelva completamente el “trabajo” sea suficiente para las pocas veces que lo use.
  • FRUSTRACIÓN: Esta sin duda es una de las variables más interesantes de estudiar, ya que matiza poderosamente el resultado de las dos anteriores. Cuanto mas frustrado se encuentre el cliente con la incapacidad de conseguir una solución a su trabajo, más probable es que estemos ante un “trabajo” por el que estaría gustosamente dispuesto a pagar.

Como última recomendación, suele ser interesante entender los “comportamientos compensatorios”, es decir, aquellas situaciones en los que nuestros clientes utilizan un producto de una forma determinada (parchean) porque no encuentran nada que resuelva completamente sus problemas de una forma óptima…

ASPECTOS A TENER EN CUENTA Y DERIVADAS

En definitiva, si hemos entendido el «trabajo» que necesita resolver mi cliente, automáticamente podemos identificar varias derivadas que matizan o complementan dicho “trabajo”:

  • CONTEXTO AMPLIO: Cuando estamos evaluando un nicho de negocio desde la óptica “trabajo por hacer”, es importante entender no sólo el contexto personal del cliente que utilizará el producto o servicio, sino el entorno o contexto socio-económico actual o previsible.
    El otro día Salvador Aragón, profesor del IE Business School nos hacía esta poderosa reflexión: “Es posible predecir con un 80% de fiabilidad un incremento de ventas en la electrónica de consumo (consolas, televisores…etc.) a partir de un incremento en las ventas de pijamas de 3 meses antes”. Esto es consecuencia de una tendencia que los americanos denominan Cocooning, y que plantea que, cuando la situación socio-económica se complica, los individuos tendemos a “anidar” en nuestras casas como entorno protector… sin duda algo sobre lo que pensar.
    Una de las mejores formas de entender al cliente en su sentido más amplio es diseñar un mapa de empatía de cliente, del que hablaremos en el futuro (aunque podéis saber más sobre el tema en esta estupenda presentación de Maribel Rincón)
  • DIMENSIONES: Otro de los factores que prácticamente aparecen en cascada tras evaluar  el “trabajo” que el cliente necesita resolver es si las “dimensiones” sobre las que mido el producto o servicio son las correctas. Cuando hablamos de dimensiones nos referimos a las variables que tradicionalmente definen el posicionamiento de un producto en el mercado (por ejemplo, en el mercado de las videoconsolas son la capacidad de proceso, la memoria, el catálogo de títulos disponibles…etc.)

    Si un mercado comienza a estar saturado (lo que pasa típicamente en muchísimos de los actuales negocios, donde nos planteamos que el producto o servicio se ha “comoditizado” y el cliente cada vez lo quiere más barato y le importan menos sus mejoras), el pensar así nos permite identificar nuevas dimensiones sobre las que “hacer palanca”. Estas dimensiones suelen ser bastante diferentes a las consideradas «básicas», e inciden más en CÓMO se usa el producto (usabilidad o utilidad).

    Uno de los mejores ejemplos sin duda sucedió en el mercado de la insulina: Hace unos años, los diabéticos insulino-dependientes se administraban la insulina en unas jeringuillas que iban en kits (lo que era laborioso e incomodo) y los incrementos en la calidad de la insulina no eran percibidos como necesarios por la gran mayoría de clientes (no estaban dispuestos a pagar por un pequeño aumento de la calidad, ya la consideraban correcta). En este marco la empresa Lily adoptó una visión más amplia y entendió que el trabajo que necesitaban los clientes era recibir su «dosis» de insulina con una calidad aceptable pero sobre todo, que interrumpiese lo menos posible su vida. En consecuencia, se enfocaron en la usabilidad y en mejorar la «experiencia del cliente», y diseñaron un bolígrafo (el nombre correcto es «pluma») desechable, muy sencillo y que permitía administrar la dosis correcta de insulina en unos segundos, y se hizo con el control del mercado.

  • COMPETENCIA: Al igual que adoptamos un enfoque amplio del trabajo que necesita resolver nuestro cliente, debemos adoptarlo respecto a que otros productos o servicios son competencia o alternativos (nada nuevo por otra parte, en este sentido sí que se trabaja desde hace tiempo). Por ejemplo, en el caso de ir al cine, si entendemos que el “trabajo” que queremos hacer no es ver una película, sino relajarnos y “desconectar”, mientras salimos de casa y disfrutamos…esto ofrece como alternativas el salir a cenar con mis amigos, ir al teatro…etc.
  • ALIADOS: A su vez, debemos estudiar este nuevo escenario no sólo como un entorno de nuevos competidores, sino como un entorno donde trabajar con nuevos aliados, o al menos coopetidores, buscando sinergias. Por ejemplo, en el caso anterior muchos cines han optado por aliarse con restaurantes para hacer un movimiento «de pinza» ofreciendo descuentos a los clientes que vayan al restaurante y adquieran el menú «cine», por ejemplo.

En resumen, podemos obtener una nueva perspectiva de nuestros clientes si adoptamos este pequeño cambio de enfoque, lo que nos permitirá replantear completamente y de forma (previsiblemente) más exitosa nuestra cartera de productos o servicios

¿QUE OPINAS? ¿CONOCES ALGÚN EJEMPLO DE EMPRESAS QUE HAYAN ADOPTADO ESTE PUNTO DE VISTA?

52 comentarios

Página 1 de 2

  1. […] ¿Entendemos el “trabajo” que necesitan que hagamos?: En lugar de tener una visión limitada de la labor concreta que nuestro cliente desea realizar con nuestro producto y servicio, tenemos que plantearnos el problema que quiere resolver y por qué. Sobre éste tema profundizaremos en el próximo articulo del blog… hablamos en “Entiendes el ‘trabajo’ que necesita tu cliente” […]

  2. […] This post was mentioned on Twitter by Miguel Angel Mañez, David Soler Freixas and Juana Corbalán, Javier Megias Terol. Javier Megias Terol said: Nuevo post en el blog: ¿Entiendes “el trabajo” que necesita tu cliente? http://bit.ly/cLznd5 […]

  3. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Para conseguir replantear nuestra posición en el mercado, a veces la mejor forma pasa por romper las reglas establecidas respecto a qué se ha considerado tradicionalmente importante para el cliente y qué no, y mirar un poc……

  4. Estupendo post Javier, es un tema que me encanta, muchas veces nos olvidamos de quitarnos el sombrero de empresa y ponernos el del cliente a la hora de desarrollar nuestra propuesta de valor. nSaludos Mallorquines :-)

    1. Gracias por el comentario, Maribel, y gracias por hacer presentaciones tan interesantes… :-)

  5. Has empezado una revolución, nos adentramos cada vez más en tu propio criterio, a veces incosciéntemente estamos en el camino, pero nos damos cuenta que nos faltan herramientas de trabajo (recursos), es necesaria la creatividad y más aún, de personal especializado, evidentemente: si yo fabrico zapatos: mi misión prioritaria es la calidad del calzado, argonómico, cómodo, duradero, un largo etcétera y si me lo puedo permitir un precio justo, sin disminuir el fin para el cual se ha creado, pienso que todo esto, mas su valor añadido como tu bién enfocas, abordado de un prisma exterior y en manos de profesionales, es un departamento que debería tener cual empresa, avanzamos muy deprisa, creo que el mercado necesita un giro de 180 grados. n n Espero haberte entendido, no obstante reeleré de nuevo el post, tengo algunas lagunas, gracias por tu exposición, con tu permiso seguiré tu trabajo. José Rodrigo. n n

    1. Gracias Jose! Es un placer que sigas el blog… nHay mucho trabajo todavía por hacer, pero creo que las organizaciones que sepan dar ese cambio de percepción, serán las que despuntarán en los próximos años… nSaludos! nJavier

  6. No sólo es importante entender el por qué lo necesita, sino también el PARA QUÉ. n nCada día insisto más en mis proyectos (todo Proyecto parte de una necesidad de un cliente) y en la formación que imparto sobre DIRECCIÓN DE PROYECTOS, LIDERAZGO Y ESTRATEGIAS, en hacernos esta pregunta al principio de los Proyectos, incluso antes de que se constituya el proyecto como tal. n nNos ayuda a encontrar y «conectar» con el sentido, la razón de ser, la esencia de un proyecto, no sólo para el Cliente sino para cualquier de los stakeholders (implicados) del proyecto, y sobre todo, para el Director de Proyecto (DP) y su equipo de trabajo. Yo considero, y estoy convencido hasta la médula, que es una de las herramientas clave para mantener «enganchados», motivados e implicados a todo el equipo, y alineados en los objetivos estratégicos del Proyecto lo que al final permite satisfacer plenamente las necesidades del cliente habiéndolas entendido.

  7. […] – 15 consejos para una tienda virtual exitosa – 4-Step Action Plan for Social Media Marketing – ¿Entiendes el «trabajo» que necesita tu cliente? | El Blog de Javier Megias Terol – Nuevo Libro “Marketing en Redes Sociales: Mensajes de empresa para gente selectiva” […]

  8. […] no incluir, o al menos tener en cuenta productos o servicios sustitutivos o complementarios (como hemos dicho en algún otro momento, si tenemos un cine los productos sustitutivos son salir a […]

  9. Javi: nsería interesante también lanzar la pregunta ¿quien es tu cliente? No es tan fácil responder como parece. n nEl cliente final parece que es tu «cliente», pero si tu jefe da una orden contraria a lo que quiere el cliente final, ¿realmente estás sirviendo a tu «cliente final» o estás sirviendo a tu jefe? n nUn, dos, tres, responda otra vez: ¿Quien es tu cliente?

  10. […] – El posicionamiento como elemento esencial de la estrategia comercial  – En la web: – ¿Entiendes el «trabajo» que necesita tu cliente? | El Blog de Javier Megias Terol – Posicionamento: o coração da […]

  11. […] necesidades del usuario   – Tryvertising o el valor de la experiencia   – En la web: – ¿Entiendes el «trabajo» que necesita tu cliente? | El Blog de Javier Megias Terol – Cómo funciona el cerebro masculino, ¿por […]

  12. […] aplicaciones de trabajo) y entender cual es el “trabajo por hacer” (de lo que hemos habado largo y tendido… siguiendo con el ejemplo anterior, el trabajo que necesitaban los clientes era, además de su […]

  13. […] – 15 consejos para una tienda virtual exitosa – 4-Step Action Plan for Social Media Marketing – ¿Entiendes el «trabajo» que necesita tu cliente? | El Blog de Javier Megias Terol – Nuevo Libro “Marketing en Redes Sociales: Mensajes de empresa para gente selectiva” […]

  14. […] que se hacia la foto (cámaras digitales tradicionales) y ésta se podía compartir (autentico “trabajo a resolver”) era muy amplio. Con el advenimiento de las cámaras de cierta calidad en el teléfono y el […]

  15. […] producto cubre una necesidad (o mejor dicho da respuesta a un trabajo) que el cliente considera clave y que no había podido cubrir […]

  16. […] producto cubre una necesidad (o mejor dicho da respuesta a un trabajo) que el cliente considera clave y que no había podido cubrir […]

  17. […] que no nos compra ni a nosotros ni a nuestra competencia (por ser demasiado caro, complicado…etc)Replantear nuestra propuesta de valor e ir más allá de la “necesidad” del cliente: Tendemos a centrarnos en resolver de la manera […]

  18. […] VALOR La propuesta de valor habla del problema que solucionamos para el cliente (si somos avezados, del trabajo – job to be done- que resuelves para tu cliente)… y cómo le damos respuesta con los productos o servicios de nuestra empresa. También habla de […]

  19. […] preguntar qué características son importantes de tu producto, cual es la base del problema, y qué trabajo necesitan resolver. Recuerda:Una hora en la calle validando en el mundo real tu producto vale por al menos 50 horas de […]

  20. […] estereotipos y viendo todas las facetas del cliente… lo que nos permite focalizarnos en el autentico trabajo que necesita el cliente y no en nuestra percepción de él.Integrar en los consejos de dirección una persona cuyo papel […]

  21. […] ello, lo primero es conocer realmente al cliente infraservido, comprender el trabajo que quiere resolver y qué opciones le propone actualmente la competencia… lo que nos dará como resultado un grupo […]

  22. […] ello, lo primero es conocer realmente al cliente infraservido, comprender el trabajo que quiere resolver y qué opciones le propone actualmente la competencia… lo que nos dará como resultado un grupo […]

  23. […] no valen nada en comparación con la de un cliente. Tu producto cubre una necesidad (o mejor dicho da respuesta a un trabajo) que el cliente considera clave y que no había podido cubrir todavíaQue un cliente esté […]

  24. […] simplemente “interesantes” (me encanta el término anglosajón “Nice to have”) pero que no cubran un trabajo por el que el cliente no esté dispuesto a pagar (o no lo suficiente). –> IMPLICA REEVALUAR LA […]

  25. […] Otra de las formas más habituales de desegmentación de clientes pasa por la identificación de no-clientes, tal como hablamos hace tiempo, es decir, personas que actualmente no nos compran ni a nosotros ni a nadie de nuestra competencia. Puede ser porque la oferta imperante en el mercado es demasiado cara (una buena oportunidad para la innovación frugal) o porque hay otras barreras que debemos evaluar cómo derribar. La clave es salir de nuestra oficina, hablar con personas que actualmente no utilizan ningún producto de nuestro segmento de mercado y entender el por qué, así como el trabajo que ellos esperarían resolver […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu privacidad, tus opciones
El Blog de Javier Megias

Elige por separado si permites la medición anónima del uso del blog y la carga de contenidos externos. Puedes cambiar o retirar tu elección en cualquier momento desde «Configurar cookies».

Necesarias

Permiten recordar tus preferencias de privacidad y prestar funciones básicas del sitio. Están siempre activadas y no se usan para publicidad.

Analítica

Con tu permiso, Google Analytics 4 mide páginas vistas para entender el uso del blog. No se carga ninguna etiqueta de analítica antes de aceptar esta categoría.

Contenido externo

Permite cargar vídeos, presentaciones u otros recursos alojados por proveedores externos, incluidos los avatares de Gravatar (Automattic) en los comentarios. También puedes cargar un recurso concreto una sola vez sin cambiar esta preferencia global.