Una de las cosas que más me gusta de la negociación es sin duda la variedad de tácticas (o roles) que se pueden utilizar para lograr algo… es una habilidad que tiene algo de “interpretación“, ya que nos obliga a asumir un papel diferente del que tomamos normalmente, y que debemos interpretar (es importante recalcar, de todas formas, que negociar NO es regatear!!).
Archivo del Autor: jmegias
Gestion de Riesgos en Proyectos (II)
Tal como veíamos en el post anterior, la gestión de riesgos es una de las actividades clave de la Dirección de Proyectos, y en muchos casos una de las que menos atención reciben.
Tras plantear cómo se van a gestionar estos riesgos, el primer paso que debemos acometer es su identificación. Anteriormente hablamos de la necesidad de identificar el riesgo, entender las causas que los originan, clasificarlos… pero no profundizamos en el detalle.
Existen varias técnicas para identificar a que riesgos se enfrenta el proyecto, y que serán utilizadas en base al tamaño del proyecto, experiencia previa en proyectos similares, madurez de la organización …etc:
- Tormenta de Ideas (BRAINSTORM): Técnica clásica, en la que se prentende obtener un número alto de ideas creativas en un entorno más relajado. Su característica más interesante es que el juicio de las ideas emitidas se realiza al final, intentando que éste no condicione a otras posibles ideas relacionadas.
- Análisis DAFO (SWOT): Una técnica heredada del entorno de gestión estratégica y marketing, y cuyo objetivo es plantear el estudio desde los puntos de vista que lo caracterizan: Interno (Debilidades y Fortalezas) y Externo (Amenazas y Oportunidades)
- Técnicas Delphi: Básicamente consiste en consultar de forma anónima a un grupo de expertos en el tema sobre los riesgos que ellos consideran posibles, y con las respuestas se realiza una nueva ronda hasta que los riesgos están perfectamente caracterizados. Útil para entornos donde puede haber reacciones negativas de la interacción de los implicados (por ejemplo, implicando a varias capas organizativas).
- Entrevistas: Método clásico, utilizado sobre todo cuando ya existe cierto conocimiento sobre los riesgos internos del proyecto, pero no sobre los específicos al proyecto a abordar.
El espiritu emprendedor

Ésta es una época dura para los emprendedores. Las dudas nos asaltan a cada paso. Familiares, pareja, amigos y conocidos nos miran con cara de preocupados y musitan algo así como “este chico no sabe que hace”. Los bancos y entidades financieras restringen el credito, y resulta muy complicado obtener financiación para abordar la idea “soñada”… y así es como ha sido siempre (aunque ahora un poquito peor en algun aspecto… y algo mejor en otro). Mi frase favorita es:
“Cuando sopla la tormenta, unos construyen refugios y se ponen a salvo… otros construyen molinos de viento”
En cualquier caso, nunca ha sido facil lanzarse a la aventura para un emprendedor. Y cuando hablo de “emprendedor” no sólo hablo de las personas que deciden llevar a la práctica una idea de negocio en la que creen montando una empresa… también hablo de las personas que, estando dentro de una empresa, deciden desafiar el status quo, los “esto siempre se ha hecho así”, y crearse un futuro diferente cambiando las cosas que no se pueden cambiar, innovando. Tras el salto, algunos videos que inciden en esto.
Innovación, mentiras y cintas de video

Últimamente parece que a todos se nos llena la boca hablando de Innovación…. que si “el único camino de salida a la crisis pasa por innovar“, que si “en mi empresa somos muy innovadores, hacemos mucho I+D”, “estamos haciendo un proyecto subvencionado de innovación”…
La Innovación se ha convertido en una suerte de palabra mágica, del estilo de “supercalifragilisticoespialidoso” que, si pronunciamos suficientes veces y con todo el convencimiento posible, alejará los problemas y nos permitirá salir de la crisis mucho antes, ¡o incluso evitarla!.
Pues siento decirlo, pero NO ES ASI. La innovación ni es una receta mágica ni es algo para todo el mundo, por mucho que nos empeñemos. También advierto de antemano que no conseguiremos que las vacas vuelen por mucho que queramos. Me empieza a preocupar cómo se está desdibujando el significado de la palabra, lo que está traduciéndose en sonoros fracasos que podrían haber sido evitados (de ahí la palabra “mentiras” del título. Lo de las “cintas de video” viene de la estupenda película de Steven Soderbergh y poco más).
Ojo, no quiero en ningún momento decir que la innovación no se pueda sistematizar, ni que sea imposible crear una cultura de innovación… ni siquiera que una organización “al uso” no pueda convertirse en punta de lanza de la innovación. Pero hace falta una apuesta decidida e informada de que debemos hacer… y las implicaciones que ello supone.
Productividad bien entendida
![]() |
Todavía sigue siendo trístemente habitual escuchar directivos que arengan a su gente diciendo que deben aumentar su productividad y, por tanto, alargar su jornada laboral… o que hablan de reducir la plantilla para mejorar la productividad de su área. Este es un tema que me preocupa tanto a nivel profesional como personal, ya que mientras no empecemos a entender correctamente la productividad como un todo y sepamos valorar todas las palancas que nos permiten mejorarla, seguiremos como pais a la cola de Europa y teniendo una pésima conciliación personal-profesional. |
Lo primero que me gustaría es establecer unas bases comunes sobre las que empezar a hablar sobre este tema, y para ello deberíamos encontrar una definición de productividad que nos satisfaga. Antes de abordarla desde un punto de vista más macroeconómico, pienso que deberíamos centrarnos en la visión empresarial. Para mi una de las definiciones más claras es aquella que dice:
“la productividad es la relación entre los recursos invertidos en producir algo o en prestar un servicio (lo que técnicamente se llaman insumos) y la producción obtenida.
¿Gobierno? de las TI
No cabe duda que el sector de las TI está sometido a los caprichos de las modas y las buzzwords… pero ¿representa el “Gobierno de las Tecnologías de la Información” (o IT Governance) una nueva moda?. En mi opinión no, mas bien se trata de ponerle nombre a un conjunto de prácticas necesarias que desgraciadamente no han sido en general incluidas en las estrategias de gestión de los CIO.
El Gobierno de las TI es una parte integral del Gobierno Corporativo, e implica alinear los procesos y recursos de TI con los objetivos de la Organización. Este punto, que resulta sencillo de incluir en cualquier definición de objetivos, es el autentico núcleo de una estrategia de TI con éxito…. porque no se debe olvidar que el sentido y la razón de ser de las TI en la mayoría de las empresas es aportar valor al negocio de la compañía, y no solo darle soporte.
Y en la definición anterior, la clave es “alinear“. Si recordamos nuestra época de estudiantes, existía un concepto que dejaba muy claro el sentido de esta palabra: la resultante de fuerzas. Este término, expresado de forma sencilla, describía la dirección y fuerza global resultante al tomar como conjunto una serie de elementos dispares. En el caso de que nos ocupa, relativo al gobierno de las TI, se refiere a hacia donde “tira” cada una de las áreas de una Organización, y habitualmente toma esta forma:
Siempre hay esperanza
Hace algunos días estuve hablando con el CEO de una de las empresas más “tocadas” por la crisis, y me comentaba que estaba dándole vueltas a la posibilidad de cambiar de trabajo. La conversación (que he maquillado para proteger al interfecto) fue algo parecido a esto:
– Por lo que he estado escuchando, es posible que el consejo decida prescindir de mi, y estoy pensando seriamente en comenzar a buscar otro trabajo…
- Pero… ¿Te gusta tu trabajo? ¿Eres feliz en tu empresa?
El poder del silencio
Hace ya un buen número de años tuve una magnífica profesora de comunicación que afirmaba que, cuando estuvieramos haciendo una presentación en público, o negociando, deberíamos “utilizar el silencio como un látigo”. Este consejo en su momento me pareció simpático, pero según pasa el tiempo lo encuentro más util.
Aunque resulte paradójico, el silencio es uno de los elementos más poderosos que debemos manejar en nuestro repertorio de habilidades de comunicación. El principal beneficio de que mantengamos silencio es doble: por un lado nos obligamos a escuchar (que es mucho más importante de lo que parece, ya lo comentaremos en otro momento) y por otro lado, no hablamos nosotros (y por lo tanto, reducimos el riesgo de decir alguna inconveniencia).
El silencio como técnica tiene dos entornos de uso principales:
- Presentaciones: El uso adecuado del silencio cuando estamos realizando una exposición en público ayuda de forma importante a captar el interés del auditorio, y rompe el ritmo de nuestro discurso. Su uso está especialmente indicado cuando queremos recalcar el interés de algo, o hacer pensar a la audiencia: exponemos la pregunta o comentario, cerramos la boca, miramos al público a los ojos durante al menos 3 segundos, y continuamos. Os recomiendo las primeras veces que lo hagais hacer la cuenta mental y morderos la lengua, ya que si vamos “lanzados” es dificil partir el ritmo.


